By Dimas Pardo

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Opiniones hay tantas como culos, y hoy será mi redondo, aterciopelado, y punible culo el que dará la suya, aquí, en la blanca arena de Internet. Se podrá debatir y quizá, OMG!, haya enemigos de mi opinión, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de ella. (*cita reciclada de Borges).

Hoy, en Wake, ponemos sobre la mesa, una de esas de póquer descubierto, “Los mejores conciertos de la historia”. Es más, “Los mejores conciertos de la historia a los que nunca pude ir”, ¡ES MÁS!, “¡Los mejores conciertos de la historia a los que nunca pude ir y es probable que vosotros tampoco!” De haber alguien que sí, que se digne a aparecer y a escribirnos un “Meh, tampoco fue para tanto”, le estaríamos bien agradecidos. Mientras tanto, estos son, según mi opinión, todopoderosa en MI artículo, los mejores conciertos de la historia:

 

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Los 10 mejores conciertos de la historia

 

Michael Jackson – Wembley, 1988

72,000 personas jaleando al mejor Michael: el de la inminente transición a blanco. Entre todos ellos se incluía nuestra Lady Di, princesa de Gales, del pueblo y de la prensa rosa de los 90. Este hecho no es baladí, Jackson originalmente tuvo que eliminar del setlist de la actuación “Dirty Diana”, preocupado, evidentemente, de ofender a la princesa o la familia real. Sin embargo, le informaron de que ésta era su favorita. Y la mía, Lady Di, ¡Y LA MÍA! (Alzo la mirada al cielo buscando su complicidad).

 

Bob Dylan Electric – Newport Festival, 1965

El primer Bob Dylan contra el mundo. El dios de dioses venía de ser coronado por la crítica y los medios como “Portavoz de una generación” gracias a sus dos primeros discos con los que resucitó el género del folk. Bien, pues al tipo no se le ocurre otra cosa que dejar la guitarra clásica folk y pasarse a la eléctrica.

A Dylan lo dejaron llorando los abucheos de una muchedumbre que amenazaba con cortarle el suministro eléctrico, fue entonces cuando volvió a coger la guitarra acústica para marcarse la canción más bonita y sentida que se haya escuchado nunca en un concierto: “It’s All Over Now, Baby Blue”. La misma multitud que le reprendía estalló en aplausos, pidiendo más. Dylan no regresó al festival de Newport hasta 37 años después. Que os follen.

 

The Who – Festival Isla de Wight, 1970

Dice la leyenda que la banda atrajo a “cada polilla y animal nocturno volador de la isla“, que estuvieron inmensos y que allí no cabía un alma más, que enormes focos bañaron las cabezas de una audiencia que ascendía a 600,000 asistentes, y que si hubieras tirado una bomba allí mismo se hubiera considerado genocidio.

La banda comenzó este puto concierto a las 2:00 AM y tocaron joyas incalculables como “Substitute”, “My Generation”, “I Can’t Explain” o la favorita del mismo Homer J. Simpson: “Magic Bus”.

 

Queen – Wembley, 1986

¿Cansado de vivir?, ¿has tenido un día nefando, nefario o nefasto, a elegir? ¿Simplemente estas de malro(llo)? Ponte este concierto. Siente como no necesitas otra droga que Freddie y Queen en toda su gloria.

Nunca se elevó más alto una corona en la larga historia de las monarquías. No sé cuantas personas pasaron por allí aquel día, pero seguro que todavía siguen sonriendo. (Minuto 1:15. Solo tienes que ver como Freddie sale al ruedo para que te de el puto subidón).

 

Dire Straits – Hammersmith Odeon, Londres, 1983

Sí, este concierto refiere a uno de los mejores discos en directo de toda la historia: Alchemy: Dire Straits Live. Ese disco en el que descubres que una banda, si es verdaderamente buena, puede mejorar lo imposible, sus grandes éxitos, para entregarte un momento irrepetible en tu vida. Y es que, en este concierto, muchas de las canciones tuvieron arreglos reelaborados y segmentos de improvisación extendidos. Algo que debemos encontrar en un buen directo, ya que una banda con ambición no quiere tocar una y otra vez la misma puta canción, por muy popular que haya sido. Necesitan variarla, jugar, divertirse de nuevo con ella para, así, poder divertirnos, y regalarnos una pieza que no está en el disco original y que no volverá a sonar en otro concierto.

 

Nirvana – Nueva York, 1993

Nirvana grabó su legendario MTV Unplugged el 18 de noviembre de 1993 en Sony Studios en la ciudad de Nueva York. Kurt sugirió que el escenario se decorara con lirios stargazer , velas negras y una lámpara de araña de cristal. El productor del programa le preguntó: “¿Te refieres a decorar esto como si fuera un funeral?“, a lo que Cobain respondió: “Exactamente. Como un funeral“.

 

Oasis – Wembley, 2000

Los dos hermanos más cazurros del rock and roll también se lo pasaban bien en los viejos tiempos, y justo en este concierto, grabado y comercializado más tarde con el nombre de Familiar to Millions, se les puede ver disfrutar de todo esa chulería y arrogancia que más tarde les explotaría en la cara.

Miles de personas los avalaban e imitaban en sus casas la guitarrica de Noel en Wonderwall o la extraña forma de cantar con las manos en la espalda de Liam, imposible de reproducir en concierto: podías caer de boca en la espalda del compañero mancuniano de la bulla o directamente dar, con los piños y las gafas redondas, en el suelo.

Probablemente la voz de Liam nunca haya sonado mejor.

 

Héroes del Silencio – Zaragoza, 1996

El concierto de despedida de la mejor banda de rock de nuestro país. Y que es la mejor banda (¡de todos los tiempos!) de nuestro país no solo lo digo yo, probablemente también lo diga Bunbury, quizá, incluso, el zaragozano medio. Ellos, Héroes, elevaron el rock nacional a otro nivel, sacándolo por fin de su recorrido provincial y llevándolo a otro estrato: el mundial. Cientos, qué digo cientos, ¡millones de extranjeros! perfeccionan su castellano, a día de hoy, al grito de “¡¡¡Aaaaaaavaaaaaalaaaaancha!!!”.

Yo los quiero, tú los quieres, y es probable que todo el puto mundo que los ha escuchado los ame, tanto o más como odian a su voz, Enrique, en solitario.

Bien, ellos grabaron ese concierto de despedida junto a otro en Madrid y sacaron el famoso doble CD en directo, Parasiempre. Este fue su último disco juntos y como no podía ser de otra manera llegó al número de uno de ventas.

 

The Beatles – Techo de Apple Studios, 1969

30 de enero de 1969, Los Beatles realizan un concierto, ¡no anunciado!, desde la azotea de la sede de Apple Corps en Londres. La banda tocó un set de 42 minutos antes de que la Policía Metropolitana les pidiera que redujeran el volumen. Aquello se convirtió en la presentación pública del final de su carrera. ¡QUÉ PUTO ÉPICO!

No se me ocurre un adiós más romántico, un beso en la frente más cálido, un abrazo fuerte al mundo que les pertenecía, mejor que aquel concierto.

Multitud de espectadores, muchos de los cuales estaban en la hora del almuerzo, se reunieron en las calles y en los techos de los edificios colindantes. El concierto terminó con “Get Back” (“Vuelve”) y con John Lennon bromeando: “Me gustaría dar las gracias en nombre del grupo, espero que hayamos pasado la audición“. Creo que lo hicisteis, amigo John, creo que lo puto hicisteis.

 

Jimi Hendrix – Woodstock, 1969

No sé si lo sabéis pero Jimi fue el elegido para cerrar, después de tres días de parranda, el Woodstock más legendario (The Who, Janis Joplin, Joe Coker, Santana…).

La banda por la que todos lo conocemos “The Experience” se acababa de separar, por lo que Jimi tuvo que juntar a unos cuantos, rápidamente, para aparecer en el escenario. La que ha resultado ser su actuación más legendaria solo había sido ensayada dos veces (con su banda nueva) antes del concierto. Súmale el hecho de que Hendrix había decidió no dormir durante los tres días de festi…

Aun así, sorprendieron con más de dos horas de concierto y con algunas improvisaciones que causaron polémica. Ante los atónitos asistentes, Jimi mejoró, con su zurda guitarrica, el himno nacional… Esto no le moló a mucha gente, lo consideraron una deshonra y una provocación por parte de la leyenda. A lo que el bueno de Jimi respondió: “Todo lo que hice fue tocarlo, soy americano. Lo cantábamos en la escuela”.