Por Jaime Machés

Nos citamos con Simón Franco, cantante y guitarrista del grupo Valparadiso, para que, cerveza en mano, nos cuente detalles sobre su nuevo proyecto personal llamado Cayena y su primer EP, Love, Hell & Other Miseries que suena bien “picante”.

 

Entrevista a Cayena

 

Bueno, Simón, siendo el cantante y guitarrista de grupos como Valparadiso y anteriormente de Almas Mudas. ¿Cómo surge este proyecto personal de Cayena?

Fue todo a raíz del confinamiento. Desde hace muchos años, yo disponía de algunas canciones que por el estilo de la misma no habían tenido cabida en los anteriores grupos (Valparadiso y Almas Mudas). El estilo de Valparadiso, por ejemplo, son canciones muy rock con algunos toques indies muy enérgicas y eléctricas. Entonces, viéndome encerrado en casa, rescaté algunos de los temas y los quise llevar a un terreno que no había explorado con un toque más acústico. Me puse con ello y gracias a los años que llevo dentro de la música, contacté con la gente y en Septiembre ya lo empezamos a grabar. Y así surgió la “mandanguita”. Estoy muy contento porque al ser un proyecto personal, no ha habido presiones de lanzamiento, conciertos, etc.

 

El grupo define su música como: “Hot and spicy music for your soul”. ¿Qué se puede esperar alguien que escuche el EP por primera vez?

Se debe al nombre del grupo, Cayena. Yo siempre había querido tener un grupo con ese nombre y como soy un tirano… Bromas aparte, me encanta la comida picante y que pique mucho y eso es lo que buscamos con nuestras canciones. El EP contiene canciones con letras muy intensas y es un poco el símil entre la intensidad y el picante, de ahí la frase: “Hot and spicy music ”

 

Centrándonos un poco más en el EP, es un trabajo en donde se encuentran gran cantidad de sonidos y voces diferentes que indican ciertas influencias como Led Zeppelin en “Keep Me High” o The Beatles en “Love Burns”.

Lo has descrito muy bien. Además de esas influencias, creo que la más predominante en “Keep Me High”, por ejemplo, es la de Richard Ashcroft donde recurre a esos falsetes en los coros que mezcla un tío cantando muy arriba y metiéndole una reverb. Luego en “Love Burns” le di mil vueltas, armónicamente considero que es muy completa y tiene muchos giros; pero sí, es McCartney total.

 

Las letras de los temas están fuertemente marcadas por la melancolía y complejidad de los pensamientos que le recorren a uno por su cabeza. ¿Qué historia cuenta este EP?

Cuenta mis historias de forma independiente pero no una historia concreta como tal. El concepto de las letras, el título y el disco tiene que ver con la portada del mismo que al final es mi cabeza con 17 mil millones de cosas que se me pasan por ella. Mi cabeza es una centrifugadora, para lo bueno y para lo malo y en ella conviven muchos pensamientos simultáneos que generan una especie de enjambre de mierda cósmico y a la vez cosas buenas.

Las letras hablan de situaciones diarias basadas en la complejidad de los pensamientos que te acontecen. Por eso, el disco se llama Love, Hell & Other Miserie, porque al final mezclas algo tan bonito como el amor con cosas tan asquerosas como el infierno y las miserias.

 

Dentro del EP, hay dos canciones que me encantan: “I Know That You Want Me” y “Love Burns”. Del primero, me recuerda mucho a Beirut. Con un ritmo y unas trompetas muy marcadas que te invita a bailar y cantar. ¿Qué nos puedes contar más acerca de él?

Este tema es el más antiguo de los cuatro que aparecen en el EP. Es una canción que tenía muchas ganas de grabarla, y las trompetas a las que haces referencia fueron grabadas por Patxi Urchegui. Esta canción en principio iba solo con voz y guitarra y cuando le pasé la maqueta a Patxi, introdujo las trompetas y aluciné porque la imaginaba completamente por otro lado. A raíz de ese arreglo, se generó toda la canción. Luego también, me encanta porque el tema tiene muchos guiños a uno de mis referentes musicales que es Ron Sexsmith y su álbum Long Player Late Bloomer.

 

Y respecto a Love Burns”, tema que habla sobre el daño que puede producir el amor, ¿cómo fue la elaboración?

A nivel compositivo, esta canción consta de dos partes: mayores y menores. En los menores suena triste y en las mayores se vuelve más alegre y positiva. Al escucharla me mola porque está muy bien balanceado lo que te transmiten una nota menor (tristeza) o una mayor (felicidad). Lo que me gusta sobre el tema es que la letra va acompasando a lo que te transmite la armonía, que es difícil conseguirlo en canciones de carácter pop dado que suelen tener 5 acordes y en esta hay 20.

 

Destacar el solo de guitarra del final de la canción…

El solo de guitarra es obra de Alberto Solobera, guitarrista de Valparadiso, que uno de sus puntos fuertes es hacer ruido, cero coñas. Me moló mucho que Alberto le metiera ese solo psicodélico porque la canción torna de una canción agradable a un final de un tío que está fatal de la cabeza y ese concepto nos gustó y lo dejamos.

 

Además del amor o del infierno, ¿cuáles son esas otras miserias a las que haces referencia en el título del álbum?

Principalmente a la ansiedad y lo que gira entorno a ella cuando la tienes. Al final es parte de tu vida y lidias con ello. Es un problema diario al que me enfrento y como diría el Cholo: partido a partido.

 

Ryan Adams, una de vuestras múltiples influencias, tiene un álbum llamado Love Is Hell. ¿Está basado vuestro EP en este álbum?

No mucho la verdad, aunque es un privilegio que lo comparéis con él porque todo lo que hace este hombre es increíble. Es un tío muy brillante, en mi top 10 seguramente. Además el tío ha sabido rodearse de muy buenos productores.

 

¿Crees que la figura del productor es muy importante a la hora de realizar un álbum?

Ha sido importante ahora, hace 100 años y dentro de 300 años. Para mi la producción es algo muy bueno porque es un ojo externo que aporta frescura a lo que haces. Puedes estar yéndote a una ponzoña de mierda y considerando que lo haces bien porque lo ves desde tu punto de vista. Por eso, en mi opinión, la figura del productor es muy importante dado que en función de quién te grabe esas canciones, porque cada productor es especialista en su campo, el resultado es totalmente distinto.

 

De hecho el EP fue grabado con Ramiro Nieto de Reno Estudios… uno de los mejores estudios de producción de Madrid.

Sin duda. Son gente que hacen muy bien las cosas y han hecho un colectivo de productores muy buenos (Ramiro Nieto, Luca Petricca…) que alquilan un espacio donde lo que me mola es que tienen una sala dedicada para grabar baterías y conseguir una reverb natural de la sala brutal que ningún otro estudio lo tiene, es tremendo. Pero lo mejor del estudio es el sofá en las que me echado unas siestas épicas.

 

¿Qué podemos esperar de Cayena en el futuro cercano? 

Mi idea es seguir con la gira de Valparadiso para presentar el último disco, que quedó cancelada debido a la situación. Y en paralelo, tengo un EP de Cayena bajo el brazo y organizarme para grabarlo.

 

¿Hay Cayena para años entonces?

Sí, hay picante para rato…

 

Para acabar, una de mis miserias es cuando odio una canción pero sin embargo me sé la letra de memoria. En tu caso, ¿qué canción sería?

Cometí el gravísimo error de escuchar la canción que sacó Jorge Ponce, el de La Resistencia, que se llama “La Historia Interminable” y dura 1 hora en Youtube. Me parece una canción absolutamente brillante, pero el cabrón ha conseguido que no me la quite de la cabeza.

Bonus W&L: os dejamos el enlace al video aquí.

 

Podéis escuchar “Love, Hell & Other Miseries”, ya disponible en todas las plataformas.