Crónica: Rufus T. Firefly en La Riviera (Madrid, 2026)

Con la compañía de The Low Flying Panic Attack como teloneros, que trajeron a La Riviera su último disco, Everything You Left Unsaid (versión de Smell Like a Teen Spirit incluida), Rufus T. Firefly llenó La Riviera con una facilidad totalmente merecida. Con 19 canciones hicieron un setlist muy bien medido, con partes de aquí y de allí, sin por supuesto olvidarse del maravilloso último trabajo que han hecho, Todas las cosas buenas. Aranjuez se subió al escenario para llenar una sala de 2500 personas, porque Aranjuez no estaba solo en Víctor y Julia, sino incluso en las personas de visuales y fotografía. 

Antes de salir al escenario, con la intro de Reverso, pudimos ver unos primeros planos de los ojos de los miembros, al lado de la función y los nombres de cada una de las personas que hacen posible que Rufus T. Firefly se suba a un escenario: desde la manager y la responsable de comunicación hasta todos los técnicos, porque son todos los que hacen posible que Rufus llegue a los escenarios y ellos no se olvidan de la gente. Nadie se perdió la cita, y allí se encontraba el padre de Víctor Cabezuelo, a quien el propio Víctor nombró al presentar Trueno Azul, canción del último disco y también el nombre de su coche, en la banda conocido como “truño azul”.

Nos contaron una gran noticia: ya han cumplido 20 años y un amigo ha escrito una biografía suya, un amigo con mucha sensibilidad. Víctor admitió que si le preguntaran por el momento más grande de la historia de Rufus, sería la primera vez que se juntaron Julia, Charlie, él y la exmiembro Sara, ya que fue la primera vez que sintieron que hacían una canción juntos. Ese fue el momento en el que pensó que aquello es lo que quería hacer con su vida y además con gente a la que quiere. Disfrutemos de todo el esplendor de la banda, porque Víctor confesó que si un día Rufus se acaba, no lo van a decir, así que siempre puede ser el último concierto.

Víctor y Julia, con la compañía al bajo de Miguel de Luca, a la guitarra Charlie Campos, a la otra guitarra Marc Sastre, a la percusión Juan Ferro, y en teclados y voz Manola, Rufus T. Firefly han conquistado La Riviera. Ellos son, sin duda alguna, el puto milagro. Allá van algunas fotografías del concierto, por Sara Cartas.

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