muse 2017

Con el paso de los años, el significado de la expresión “Muse lo han vuelto a hacer” ha dado un giro de ciento ochenta grados. Las expectativas en lo que a su música respecta han pasado de un nudo en el pecho a un nudo en el estómago, de la ilusión a la desgana, incluso de la admiración a la burla. Los de Teignmouth sacaron el pasado jueves nuevo single titulado Dig Down. Si a cavar su propia tumba se refieren… están haciendo un trabajo excelente.

https://www.youtube.com/watch?v=b4ozdiGys5g

Desde el segundo cero de la escucha lo primero que se le pasa a uno por la cabeza es “Madness” (The 2nd Law, 2012). Ya está, plagio al canto. El ceño empieza a fruncirse de forma inconsciente. Cuando aparece la voz el asunto en absoluto mejora. De hecho sigue siendo una copia de “Madness” pero encima es peor, como si hubiesen cogido las capas buenas que tiene ese tema y las desechasen. Como cuando un sábado a las tres de la mañana alguien muy apurado te pide por favor que le pases el sello de la discoteca, pero por mucho empeño que le pongáis no acaba de resultar convincente. Lo único que dista en esta metáfora es que aquel chico se vuelve a su casa mientras Muse deciden seguir adelante pese a todo y, pasito a pasito, llegan hasta el estribillo de la canción. Los coros aparecen prácticamente de la nada con un diiiig daaaaun, diiiig daaaaun que intenta ser petulante pero termina siendo soporífero. Uno desearía estar en el espectáculo casi apocalíptico que se plantea en el vídeo oficial antes que estar escuchando lo que realmente está escuchando. También, insisto, porque aburre hasta decir basta. El panorama se mantiene así durante prácticamente tres cuartas partes de “Dig Down”, hasta que introducen un –ahora sí- ostentoso solo de guitarra. Ostentoso no excluye triste. Ni horrendo. Tampoco fuera de lugar. A eso se le suma un sorprendente-para-nadie diiiig daaaaaaaaaaauuuuuuuuuuuun desgañitado y potente desde las cuerdas vocales de Bellamy. Luego repiten el estribillo hasta la saciedad, le ponen un poco de fade al final y hasta aquí esta aventura de casi cuatro minutos.

Sobre el vídeo ya, si eso, hablamos otro día. Se resume en unos trajeados y repeinados Muse que aparecen solamente en unas pantallas mientras una joven (encarnada por la modelo Lauren Wasser) lucha en lo que es algo parecido a una película de acción. Siguen sin alejarse demasiado de sus temas recurrentes: la tecnología, la guerra, la teoría conspirativa, la realidad de una sociedad enferma y demás cartas blancas que suelen tener en la manga. La historia de siempre. Han faltado los aliens pero no se puede pedir todo, supongo.

En definitiva y remitiéndome las primeras palabras de este artículo, Muse lo han vuelto a hacer. Muse se han superado a sí mismos. Cada uno que decida si para bien o para mal.


By Lara Fernández