La música en directo y los eventos culturales recuperan poco a poco la actividad previa a marzo de 2020. Contábamos con que este año sería el de la recuperación total, pero parece que habrá que esperar a 2022 para volver a la situación de normalidad que disfrutábamos antes de la llegada del coronavirus a nuestras vidas. Por ello, hasta que la normalidad sea total, el uso de mascarillas ffp2 de máxima protección para conciertos y eventos continuará siendo de vital importancia en algunos casos.

 

Los festivales de música intentan recuperar la normalidad

Este verano se celebró en Cataluña el primer simulacro de regreso a la normalidad a través de tres eventos multitudinarios: Cruïlla, Vida Festival y Canet Rock. Para acceder a cada uno de ellos era necesario dar negativo en un test de antígenos a la entrada del recinto. 14 días después de su finalización, el Departamento de Salud de la Generalitat detectó un total de 2.279 contagios, una cifra que los organizadores de los festivales no tardaron en salir a desmentir y que tildaron de “distorsionada”. En los tres festivales el uso de mascarilla era obligatorio, aunque era complicado controlar que se cumpliera con su uso en el 100% de los casos. Aun así, el “experimento” resultó valiente y necesario para una industria que necesita reactivarse cuanto antes.

Por otro lado, en países como Estados Unidos, los festivales han vuelto por todo lo alto, como en el caso del Lollapalooza, donde se pudo ver conciertos con aforo al completo y sin distancia de seguridad. Para volver a ver esa imagen tan añorada de miles de personas saltando sin parar, la organización exigía un certificado de vacunación o un PCR negativo en las 72 horas previas al festival. Dos semanas después de su celebración, el festival ha registrado un total de 203 contagios, una cifra que no considera al evento como “supercontagiador”.

 

Mientras tanto, en eventos culturales de España, festivales (Sonorama) o fiestas patronales o, por ejemplo, las Fiestas de la Paloma o de San Lorenzo, los conciertos han seguido programándose con un buen número de restricciones: aforo reducido, público sentado y mascarilla obligatoria en todo momento. Gracias a estas restricciones, la cultura en directo celebrada de esta forma aún no ha sido relacionada con ningún brote de coronavirus. Los promotores de conciertos y programadores culturales continúan cumpliendo las normas de forma exhaustiva y parece que tendrán que seguir de esta forma hasta que la cifra de vacunación supere el 80-85% de la población.

Hasta que llegue ese ansiado momento, las mascarillas y distancia de seguridad se presentan como elementos del todo seguros y necesarios para la celebración de cualquier evento, sobre todo aquellos que tengan lugar en recintos cerrados. Si algo ha demostrado la industria cultural a lo largo de la crisis del coronavirus, es que su capacidad de adaptación ha sido total, y no hay duda de que lo continuará siendo hasta que puedan celebrarse eventos sin distancia de seguridad.

Ganas de vivir ya algunos de esos conciertos más esperados de 2022.

 

Fotografía principal: operarios trabajando en Cruïlla 2021 (vía La Vanguardia)