shura madrid

Alexandra Lilah Denton y su banda vinieron por fin a Madrid a presentar el primer disco de la artista inglesa como parte del cartel del festival Sound Isidro en Madrid. Dos años después de que Shura publicase el videoclip de su primer single, “Touch”, en Youtube, la joven artista consiguió publicar su primer disco largo en 2016 bajo el paraguas del mítico sello Polydor Records. Un trabajo que recopiló su ramo de singles previos que ya le habían valido un puesto destacado en la lista de BBC Sound of 2015.

Fujiya & Miyagi fueron los encargados de abrir el directo de la inglesa entre un público menos abundante del que cabía esperar. Quizá Shura no sea la artista más conocida del momento, a pesar de que sus canciones acumulan millones de escuchas en Spotify y el vídeo de “Touch” cuenta casi 28 millones de visualizaciones, pero entre su público sí es muy valorada. Quizá solo los directos de dos potentes artistas patrios como Joe Crepúsculo y Las Bistecs, que actuaban ese mismo día, explicarían la mediana asistencia al concierto.Tanto mejor para los que fueron, que pudieron moverse holgadamente al ritmo de los elegantes beats de la británica.

Shura salió al escenario vestida con su habitual gorro y su cazadora vaquera, con cierto deje pasota pero gestos amables y mirada cálida al dirigirse a su público. Comenzó el directo con “Nothing’s Real”, la canción que da título a su álbum. La cantante gustó de cambiar los tonos de las letras a su antojo de vez en cuando, pero ello no impidió que el público corease animado las canciones.

El contacto con el público

“Kids ‘N’ Stuff” resultó una preciosa balada en directo cuando la artista la cantó con una delicadeza rotunda. También “2shy” desprendía ecos románticos y la prolongación eterna de las últimas guitarras actuó como un dulce lisérgico entre el público. Shura, que se animaba con el español entre canción y canción, comenzó a cantar “Touch” de rodillas ante un público que ya llevaba rato en su bolsillo. Al poco de levantarse, comenzó a pasear delante de la primera fila de asistentes, acercándose a ellos y dándoles la mano con complicidad. “Thank you for touching me”, agradeció al acabar.

Entre el público se pudo ver grabando y haciendo fotos a Chloe Wallace, que dirigió el videoclip de “What’s It Gonna Be” para la artista. Shura le dedicó miradas y saludos cariñosos cuando la vio desde el escenario. El punto y final con casi diez minutos de la cósmica “White Light”. Acabó sin un bis que no se habría echado de menos de no ser por saber cómo habría sonado en directo “The Space Tapes”, la canción de regalo en la versión digital de su disco, que es a la vez uno de sus cortes mejores y más diferenciados.

Crónica by Marieta Zubeldia

Imagen destacada por Hollie Fernando