Aviso a los curiosos y enamorados de la historia del Antiguo Egipto: todos los misterios sobre Tutankhamon y el descubrimiento de su tumba allá por 1922, conquistarán a Madrid a través de la muestra Tutankhamon: La Tumba y sus Tesoros. *Nuevas fechas en IFEMA tras su vuelta postcoronavirus: podrás visitarla desde el 16 de julio hasta el 2 de noviembre*.

Entradas ya a la venta en la web de la exposición

 

La exposición se desarrollará en el Espacio 5.1 de IFEMA y acogerá una muestra de más de 1000 piezas que mostrarán la exuberante riqueza artística de aquella época. Será una oportunidad única de embarcarse en un viaje a través del tiempo hacia una de las etapas más interesantes de la historia.

Tutankhamon: La Tumba y sus Tesoros en Madrid

 

Esto es un resumen de lo que te espera en el Espacio 5.1 de IFEMA en Madrid.

“A lo largo de más de 2.000 metros cuadrados de exposición, los visitantes conocerán todos los detalles sobre la historia de Tutankhamón y los trabajos de excavación en el Valle de los Reyes. Además, descubrirán las tres cámaras funerarias del faraón tal como fueron encontradas en 1922 y se asombrarán ante las más de 1.000 piezas que componen el tesoro del sarcófago, incluyendo la Máscara de Oro, una de las joyas más preciadas desde la Antigüedad hasta nuestros días”.

 

 

Tutankhamon en Madrid – Horarios, información y entradas

 

A continuación te dejamos con los horarios de la exposición, que se desarrolla de martes a domingo en IFEMA.

 

Martes a domingo: de 10:00h a 21:00h

El último pase a la exposición se realiza una hora y media antes del cierre, y no se permite ningún acceso posterior. El tiempo medio de la visita es de hora y media, pero el visitante podrá estar todo el tiempo que quiera. Te recordamos que puedes hacerte con tu entrada aquí.

 

Vida de Tutankhamon

Tutankhamón ascendió al trono en 1332 AC, a los 9 años de edad, y fue uno de los últimos reyes de la XVIII Dinastía. Su padre fue el faraón Hereje, Akhenatón. El nombre de su madre sigue siendo desconocido hoy en día. Según los más recientes estudios, el joven faraón sufría de graves dolencias. El logro más significativo de su reino fue el abandono de las radicales reformas religiosas introducidas por su padre, que habían desestabilizado el país. Su muerte sigue siendo un misterio en la actualidad.