Un nuevo ciclo de conciertos llega a la ciudad de Valencia fruto de la colaboración entre las promotoras Tranquilo Música —de la que ya hemos narrado innumerables conciertos— y Bolero. Este ciclo estará centrado en ritmos más atípicos y menos explorados hasta ahora por la primera promotora. En esta primera ronda había un nombre que brillaba con especial fuerza: el de la argentina Juana Molina, figura clave de la música experimental latinoamericana desde hace ya un par de décadas.
En esta ocasión tocaba acudir a la Sala Jerusalem, donde, minutos antes del comienzo del show, ya se podía ver una larga cola de gente que anticipaba un casi sold out. Una vez dentro, la planta inferior, conectada con el escenario, estaba completamente llena, mientras que parte del público optó por subir al piso superior para disfrutar del concierto de una forma más cómoda.

El concierto se hizo un poco de rogar, ya que, aunque la hora de inicio estaba prevista para las 20:30, Juana no apareció en el escenario hasta 20 minutos más tarde, lo cual empezó a generar cierto ambiente de inquietud entre los presentes. Todo se disipó con el comienzo del concierto, que arrancó de forma directa, igual que en su último LP, con la canción Uno es árbol.
Sobre el escenario, Juana utiliza un formato de dúo: por un lado, interpreta todas las canciones con un micrófono de diadema, lo que le permite moverse libremente y alternar entre teclados, guitarra y bases pregrabadas; por otro, se apoya en su batería, muy activo durante todo el concierto y también con acceso a secuencias con efectos. DOGA es un disco muy especial, ya que combina atmósferas progresivas de folktrónica con pasajes kraut e incluso toques de minimal wave, y todo ello resulta complicado de trasladar al directo; sin embargo, Juana consigue hacerlo de manera muy eficaz.

Con un setlist compuesto en gran parte por DOGA, pero sin descuidar otros trabajos anteriores como Halo, Juana Molina ofreció casi hora y cuarto de concierto, en el que parte del público disfrutó bailando o simplemente dejándose llevar. En los últimos minutos también hubo momentos de pura jam. La argentina se despidió entre una sonora ovación, con gran parte del público pidiendo que se deje caer más a menudo por Valencia.

Crónica By Daniel Santamaría
Fotos By Jonathan Calderón
Lo mejor del britpop fue Pulp. Escribiendo en Wake And Listen desde 2013. Crónicas, reseñas, entrevistas y mucho más. Larga vida al Shoegaze ⭐









