candelabro deseo carne y voluntad

Candelabro – Deseo, carne y voluntad – Reseña

La nueva ola del indie chileno lleva ya varios años haciendo las cosas bien, hasta el punto de traspasar fronteras. Los grupos que la conforman han encontrado la forma de crear composiciones en las que predomina un rock de guitarras más experimental, acompañado de letras que, en su mayoría, nacen del hastío y la confusión que provoca pertenecer a un país que parece deambular sin rumbo fijo —algo con lo que también podemos identificarnos en el mundo occidental en general—. Todo ello da lugar a canciones que buscan conectar con un plano más espiritual y trascendental, como si quisieran recuperar esas emociones que nos recuerdan cada día que seguimos siendo humanos y que, a veces, parece que dejamos en stand-by.

Desde principios de la década de 2010 han ido apareciendo cada vez más grupos que han dado forma a esta nueva ola de talento: Niños del Cerro, Asia Menor, Chini.png, Estoy Bien, Hesse Kassel… y, por supuesto, Candelabro, que durante el año pasado se convirtieron en un auténtico fenómeno viral en webs y foros musicales.

No era raro encontrarse con alguien comentando “¿Has escuchado lo nuevo de Candelabro, el de la portada del corderito?” durante la previa de un concierto. El disco en cuestión, Deseo, carne y voluntad, también se convirtió en un pequeño fenómeno dentro de comunidades como Rate Your Music o Album of the Year, incluso entre oyentes de habla no hispana.

Ya con el estatus de disco de culto, a todos nos sorprendió el anuncio del fichaje de la formación chilena por parte de Sonido Muchacho. ¡Esto significaba que podríamos adquirir la edición física del disco en nuestro país! Y, quién sabe, quizás incluso disfrutar del grupo en directo en alguna de nuestras ciudades. Algo que, por suerte, ya se ha confirmado. El LP lleva varias semanas a la venta en nuestro país, y desde Wake And Listen os contamos nuestras impresiones de la edición especial vinilo + camiseta, tanto a nivel de contenido como de packaging. ¡Vamos allá!

¿Qué significa ser chileno?

Esta es una pregunta que parece sobrevolar de forma recurrente a lo largo del disco: ¿cómo puede alguien conectar con sus raíces, con sus símbolos y tradiciones, en medio de la incertidumbre? ¿Cuál es el sentir de los jóvenes chilenos a día de hoy? El álbum abre con la canción Las Copas, en la que encontramos un sample del poema La bandera de Chile, de la poeta Elvira Hernández. Este poema fue escrito en 1981 durante la dictadura de Augusto Pinochet y circuló clandestinamente debido a la censura. El régimen cayó finalmente tras el plebiscito nacional de 1988, en el que ganó el “No”. Pero, parafraseando aquella canción de Nicolás Jaar, “ya dijimos No, pero el Sí está en todo”: hoy en día, la desigualdad sigue presente y el descontento continúa siendo palpable entre algunos jóvenes.

En la siguiente canción es donde podemos percibir de verdad estas ansias de conexión emocional y espiritual. Domingo de Ramos es un tema alegre y esperanzador que cierra con un “Viva Chile”, sampleando de nuevo a Elvira Hernández.

Seguro que los chicos de Candelabro están cansados de escuchar la comparación con Black Country, New Road, pero ser comparados con unos de los nombres fuertes de la ya emblemática Windmill Scene no es algo menor y creedme cuando os digo que lo que hacen en este Deseo, carne y voluntad no tiene nada que envidiar a los grandes highlights del grupo de Cambridge. Aquí el saxofón también brilla y le da un toque único a cada canción.

En el siguiente trío de canciones, el grupo inicia realmente su viaje introspectivo. En palabras de la banda, Prisión de carne podría ser la que mejor representa la portada del disco, con una idea que combina sátira —como la del cordero— y la mezcla de lo santo y lo mundano. Le sigue Tumba, posiblemente el momento de mayor desesperación y angustia de todo el recorrido, con letras como: «Hasta llegar a la tumba de tus ojos / Y no verme ahí«. La crudeza de estas palabras refleja a la perfección la sensación de pérdida y vulnerabilidad que atraviesa todo el disco.

En Haz de Mí se expresa el deseo por reconectar de una vez de con el pasado y elevarse hacia algo más puro. Aquí el saxo vuelve a hacer otra aparición estelar.

La Catarsis Emocional

Después de la introspección, el disco busca una catarsis emocional a través de distintos caminos, con canciones que van construyendo in crescendo una tensión que finalmente explota con toda su fuerza. Angel contiene un fragmento real de la visita del Papa Juan Pablo II a Chile, en la que muchos creyentes acudieron a entregarle cartas en mano durante la dictadura, buscando tiempos mejores. Tras escuchar el sample que dice: «Debo confesarte que en esta mano tengo una carta que no puedo leer, en nombre del Señor Santo Padre, quiero dejar esto que no es mío y elevarme… con mi testimonio«, comienza una reinterpretación de la canción infantil Ángel de la Guarda, hasta culminar en un júbilo de guitarras ruidosas y saxofón.

En Pecado encontramos uno de los cambios de registro más interesantes del disco, con un estribillo que contiene toques de ska. El tema abre con una frase que aparece en un documental sobre las infraestructuras del país: En palabras de Matías Ávila, cantante y compositor del tema: «“No hay lugares donde este mas ausente Dios que en esos lugares, sobre todo en Chile, para mi Dios esta en las perronas que ni siquiera tienen a dios como imagen en su día, sobre todo para plantearse algo tan inherentemente humano como la figura de dios, que no existe en esos lados, para esas familias que no viven el día a día sin pensar en como sobrevivir” Al principio de la canción se puede escuchar un extracto de un documental sobre las infraestructuras chilenas de 1987.

Pero la verdadera catarsis llega especialmente en dos momentos: Liebre, que refleja una profunda reflexión vital nacida de un sueño de su compositor, y Cáliz, que podría considerarse la gran piedra angular del disco y, seguramente, su mejor canción. Un viaje de más de 9 minutos que ya se puede considerar como uno de los grande temas post-rock de los últimos años.

Edición Vinilo doble + Camiseta de Sonido Muchacho

El disco llega a nuestro país en diferentes formatos. En mi opinión, el que más merece la pena es el pack de vinilo doble + camiseta. El interior del gatefold incluye todas las letras del disco, así como algunas fotografías del grupo. La camiseta presenta un estampado con la portada del corderito, aunque esta vez sobre un fondo negro.

A continuación podéis ver algunas fotos de la edición:

vinilos candealabro

interior vinilo candelabro

candelabro sonido muchacho

candelabro edición vinilo

candelabro portada y camiseta

Link de compra directo a Sonido Muchacho

Tracklist de Deseo, carne y voluntad

1.Las Copas 02:34
2.Domingo de ramos 02:33
3.Prisión de carne 07:27
4.Tumba 04:46
5.Haz de mí 04:27
6.Ángel 04:50
7.Liebre 07:10
8.Pecado 06:52
9.Tierra Maldita 06:50
10.Deseo, Carne y Voluntad 01:34
11.Fracaso 06:15
12.Flores Blancas 04:00
13.Cáliz 09:35
14.José (créditos) 04:55

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