Con el gran momento de forma que atraviesan los navarros en mente, León acudió a la llamada de Kokoshca en la Sala Rock & Roll Circus. La cita se antojaba algo complicada, ya que coincidía con más conciertos celebrados a lo largo de la ciudad. Sin embargo, la propuesta íntima y cercana con la que se presentaba el grupo fue capaz de seducir a un buen puñado de gente, que esperaba ansiosa el inicio del recital.

La gran energía que desprende Kokoshca en todas sus actuaciones se hizo palpable desde el primer momento. Su formación instrumental inicial (guitarra, teclado, bajo y batería) sonó bastante equilibrada y con una buena alternancia entre voces. Algunos de los temas de su nuevo disco, como “Calle Lloviendo” sonaron de manera solvente en esta primera mitad.

El segundo intervalo del concierto apostó por una subida aún mayor de revoluciones, pasando a dos guitarras, bajo y batería. Una combinación más eléctrica y que cargó con el peso de sus hits más animados. “No Volveré“, “Las Chicas” o “Fuerza” consiguieron que el público adelantase sus posiciones unos metros y se mostrase más cercano a la banda. Esta mayor conexión hizo saltar todas las luces “literalmente”, ya que se produjo un mini apagón de algunos segundos en plena efervescencia guitarrera.

No podía faltar el clásico BIS, el cual estuvo justificado ya que el público seguía con ganas de disfrutar del directo de los navarros. “Mi Consentido” y “Seguiremos en Pie” pusieron un broche de oro bastante emotivo al conjunto. Sin duda fue una gran ocasión para poder disfrutar del buen hacer de los navarros en distancias cortas.


By : Daniel Santamaría