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Ya no sabemos si el indie sigue ahí, se evaporó o sencillamente nunca llegó a existir. Sea como sea, hay un tipo de música que comúnmente adquiere ese adjetivo. También podría llamarse pop/rock o simplemente rock, pero se le llama indie. The Busking Folks es una de esas bandas. Califican a su sonido como “pop, rock, indie”, pero en sus trazos se atiende a algo más profundo, a ecos britpop y rock clásico.

Ellos son Sergio Gil y Fernando Astone, físicamente tienen un aire a los hermanos Gallagher y llevan en esto de la música desde 2012. Su álbum debut, One Step Further, está aún bien caliente y contiene seis canciones que desprenden buen gusto y sabor a Manchester.

Hemos querido saber más de ellos.

 

Ellos

Los dos lleváis bastante tiempo en activo con distintos proyectos… ¿qué habéis encontrado diferente en Busking Folks?

Hemos encontrado como base un gran entendimiento musical y pasional a la hora de hacer canciones. Manejamos los mismos conceptos musicales e incluso visuales, algo que hace que todo funcione de una manera muy natural, eso ha marcado la diferencia.

Habéis recibido bastantes comentarios y comparaciones con distintas bandas y estilos, desde corrientes americanas al británico más puro y power pop… ¿Cuál es la comparación que peor os sienta y cuál es quizá la más acertada?

Hasta ahora ninguna comparación nos ha sentado mejor o peor. La gente es libre de opinar y entender nuestra música como más le guste.

Nos han sorprendido muchas comparaciones y hasta ahora nadie ha dado en el clavo, lo cual nos dice que igual The Busking Folks no es algo fácil de etiquetar.

¿Cómo es ser músico en el Madrid de estos años?

Madrid es una ciudad dura, pero ser músico en estos tiempos es igual de difícil aquí que en cualquier otro lugar del mapa. Si hacer música es una cuestión vital el lugar es lo de menos, al menos para nosotros es así.

Para quien no se haya topado con vosotros con anterioridad probablemente le choque vuestro nombre al escuchar los primeros compases… ¿Dónde se puede encontrar ese carácter callejero y ruidoso cuando lo que encontramos es un sonido tan limpio y sencillo (en el buen sentido)? ¿Quizá en todo lo que queda detrás del disco?

Ese carácter callejero esta relacionado con las canciones y como entendemos la música. Un músico callejero tiene que convencer si otra arma más que las canciones, esa idea fue la piedra angular que sirvió de base para The Busking Folks.

Respecto al sonido limpio y sencillo fue una decisión de producción que tiene que ver con los discos que nos gustan.

Vuestra manera de componer… ¿es más de quedar a lo “busking” por algún spot y tocar allí lo que vaya saliendo o más bien de grabación rápida y llevar los arreglos al otro con un par de cervezas en mano?

Somos un equipo de composición donde uno se ocupa de los textos y otro de las músicas aunque a veces esta fórmula se invierte.

Tenéis la suerte de poder componer y producir al mismo tiempo… ¿Se convierte realmente en una ventaja?

Al día de hoy para nosotros es una ventaja, son canciones en las que hemos trabajado durante mucho tiempo y sabíamos a donde queríamos ir.

Como The Busking Folks es algo bastante nómada en el sentido artístico probablemente en un futuro nos desliguemos de la producción.

 

El disco

La decisión de cantar en inglés hace que quizá sea complicado para el público captar lo que vuestras canciones cuentan… Comentad un poco los temas que abordáis.

El utilizar el inglés para nosotros es algo natural musicalmente hablando. Es la música que consumimos al igual que mucha gente, ya depende de nosotros lograr que la gente se interese por lo que contamos. A nosotros nos sucedió con todos los grupos que nos gustan, la música de entrada muchas veces te llama la atención y luego al descubrir lo que las bandas cuentan, esas canciones se convierten en parte de ti.

Abordamos temáticas bastante cotidianas, creemos que son cosas que le suceden a todo el mundo, a veces contadas en primera persona o en la piel de otro personaje.

¿En qué momento del proceso aparecen las letras? ¿Os dejáis llevar por las notas y luego interpretáis el sonido u os apuntáis anécdotas del día para luego llevarlas a vuestro terreno?

Construimos las letras después de la música, los acentos de la música construyen las palabras y las notas siempre generan imágenes. Siempre tenemos una buena colección de ideas que desarrollar.

La canción que aparentemente recibe una mayor atención en las redes sociales es One Step Further. Casualmente lleva el nombre del disco… ¿Es también la que lleva un significado más importante para vosotros?

Nos pareció un buen concepto para dar nombre al disco, es un mensaje positivo que resume el momento en el que nos encontrábamos.

A día de hoy queremos continuar yendo un paso más lejos, para nosotros es como una especie de lema.

El disco en realidad es perfectamente digerible, un idílico primer contacto para afianzar quien se sienta inseguro con las primeras escuchas…¿Llegará un sonido un poco más ácido?

Todo dependerá de las canciones, pero siempre con la premisa de escuchar el sonido que tenemos en mente.

Llevado a la metáfora…vuestro sonido es una primera capa de pintura que conforma una tan base depurada y equilibrada que perfectamente podríamos echar unas cuantas capas más de pintura. ¿Os imagináis apretándole las tuercas a la composición introduciendo algún instrumento?

Cuando entras en el estudio tienes que mantener la cabeza bastante fría a la hora de producir. En este disco teníamos muy claro que las canciones sonarían en trío en directo, ese fue un buen condicionante y un buen punto de partida. Más que apretar las tuercas a la composición, todo dependerá del momento musical en el que nos encontremos y la decisión de integrar más músicos en directo.

Para la lista de 6 canciones que presentáis en el disco habéis tenido que hacer una criba. ¿Qué tienen en común las afortunadas?

Si que hubo una criba porque pensamos en un concepto general. Ritmos, temáticas, instrumentaciones e imágenes. Vimos las seis canciones como seis singles y nos pareció que funcionaban perfectamente como conjunto.

 

 Música en general

¿Es sostenible este proceso tan artesanal con la composición y producción?¿Os llegáis a sentir agobiados por el ritmo que esto va tomando?

En lo que respecta a One Step Further fue sostenible, hubo agobio en el mejor de los sentidos, en el hecho de tener que salirse en muchos momentos de las canciones y olvidarse del rol de músico para tener una visión general del resultado.

Cumplido ya este tramo de recorrido… ¿Habéis encontrado el sonido que buscabais? ¿Hacia dónde vais ahora?

Si encontramos el sonido. Por que van mostrando las nuevas canciones parece que el camino ha variado.

¿Cuál ha sido vuestro mejor concierto y cuál sería el escenario con el que soñáis?

Por lo emotivo, el mejor fue el día que presentamos el disco en Madrid en Funhouse, un premio para nosotros después de tanto tiempo de trabajo. Para nosotros lo importante es lograr que la gente se emocione, el escenario nos da un poco igual, puestos a soñar el Madison Square Garden, Hyde Park o al Apollo.

Si tuvierais que recomendar un grupo en activo y nacional, ¿cuál sería? ¿Internacional?

Recomendaríamos a Julian Maeso, nuestro Dr John patrio. Internacional Temples.

Teniendo aparentemente influencias de tantos estilos y tantas épocas… ¿Qué década musical ha sido la mejor de la historia?

Quedarse con una década es muy difícil. Nos quedamos con las canciones de los 50, los singles y la revolución cultural de los 60, el sonido de las producciones de los 70, Factory records en los 80 y el brit-pop de los 90.

Estando obligados a elegir… ¿A qué músico daríais un puñetazo y a cuál un abrazo?

Puñetazo a ningún músico, tal vez a la gente que edita discos de lo que nosotros llamamos “música que le hace la vida peor a la gente”. Un abrazo, a Pete Best acompañado de un “lo siento tío”.

Entrevista by Felipe Langa