sidecars

Y entonces, un día cualquiera vuelves. Cuando ya había puesto el punto final de todos los finales. Cuando había borrado tu número de teléfono y ya no salías en ninguna conversación con mi mejor amiga. Cuando el día de tu cumpleaños no te llamé, pero no por resentimiento, sólo se me olvidó.

Hacía meses que no hablaba contigo, que no te veía, que no tenía ninguna noticia tuya. Cuando había decidido que el que ahora ocupa mi cama se parece a ti, pero en versión mejorada. Así, por tu cara bonita, vuelves. Y me mandas un mensaje. Corto. Porque sabes que a mi las cosas directas sí y el resto se lo cuentas a otra.

Y yo, por muchos principios y finales que tenga, a la única boca que no sé decir que no es la tuya.

No hablo de ti ni de él, hablo de vosotros: Sidecars.

Yo que me había prometido nunca jamás volver a ser groupi. Que sólo lo he sido con vosotros, desde mis quince adorables años. Recuerdo el primer concierto, en el Café Teatro de Valladolid. Creo que fue ese día cuando me fumé mi primer pitillo. Seríamos 30 en la sala (tampoco da para más). Juancho se olvidó de las letras de un par de canciones pero se lo perdonamos, porque ese día le perdonábamos todo. Y a partir de ahí fue un poco persecución sin pausa. Viajes planeados con cualquier excusa cultural para que padre y madre soltaran pasta. Salir de casa con la historia de la biblioteca nocturna un jueves por la noche y la ropa de concierto en la mochila. Es cierto que nunca fui (o fuimos) unas groupis al 100%, que nunca nos atrevimos a invitaros a casa ni a subir a ninguna habitación de hotel.

Ya llevabais un tiempo sin sacar nada nuevo. Juancho tocaba con su hermano. Conclusión: decadencia total. Entonces fue el momento en el que decidí madurar y juré no volver a esa vida de crazy teenager que tanto tenía idealizada (por vuestra culpa, todo hay que decirlo).

Y entonces, un día cualquiera… Fuego Cruzado. Me llama Ana para preguntarme si había escuchado algo. Y le digo que no, haciéndome la digna, porque no quería decepciones. Abrí el disco, lo puse en el ordenador y estuve escuchándolo hasta que se hizo de noche y me quedé dormida, con alguna que otra lágrima de por medio.

Entonces ya, qué os voy a contar. Vuelven los conciertos. Abrimos gira en Zaragoza y hasta hoy. Claro que he vuelto a cogerte el teléfono, y a quedar contigo, y a beber contigo, y a discutir para luego arreglar el mundo juntos… Porque no es que no sepa, es que no puedo deciros que no. Y aunque me falta Manu, Sidecars tiene más energía que nunca. Tiene mejor disco que nunca. Y yo, vuelvo a ser una groupi como siempre.

Nos vemos el 28 en la sala T Club de Madrid.

By @MCallejaZ

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