Pic: Neal Preston/Queen Productions Ltd

Hoy es 5 de septiembre. Hoy, Freddie Mercury, líder atemporal de Queen, habría cumplido 67 años. Uno de los mayores genios en la historia de la música nos dejó hace 22 años, debido a una mierda de enfermedad que no pudo superar: el sida.

Para recordarle hemos elegido un fragmento del libro “Momentos Clave: 100 años de música“, que puedes encontrar en cualquier librería. Suponemos.

En el libro, el fallecimiento de Freddie Mercury es definido como un acontecimiento clave para la historia de la música. Por supuesto, estamos de acuerdo con ello. Y es que Freddie era y será inigualable. Os dejamos con la transcripción:

“El final llegó con la decencia apropiada. Hubo pocos rumores públicos, ninguna insinuación infame. Únicamente el discreto anuncio, en ese terrible día de noviembre, de que el líder de Queen, Freddie Mercury, padecía sida, y después otro más, la tarde siguiente, para anunciar que había muerto. Como ocurre con las salidas definitivas, la muerte de Mercury, al igual que una gran parte de su vida, fue llevada al escenario a la perfección. Si la enfermedad que lo mató pudiera controlarse también con esa facilidad… 

Freddie Mercury era, sin duda, el primer músico de rock en sucumbir a los estragos del sida -los estaudonidenses Klaus Nomi y Jobriath estuvieron entre sus primeras víctimas-. De la misma manera que la muerte de Rock Hudson obligó a Hollywood a reconocer el azote en 1985, la defunción de Mercury hizo que la industria musical se enfrentara a los horrores del sida, en pensamiento y de hecho.

Un concierto conmemorativo, todos sus beneficios para organizaciones benéficas contra el sida, una reedición de “Bohemian Rhapsody”, que llegó a lo más alto de las listas y cuyos beneficios fueron a la misma causa…La muerte de Mercury dio pie a que grandes cantidades de dinero se destinaran a encontrar un remedio contra la enfermedad. Pero, lo que es más importante, dio importancia a la concienciación sobre ella”.

Tras este relato, nos quedamos con uno de los mejores conciertos en la historia de la música. El que Queen ofrecieron en Wembley en 1986, con un Freddie Mercury eterno y demostrando todas sus cualidades.