concierto pogo

En un comunicado de hace escasas horas, la organización del Mad Cool se ha retractado de las diez bandas que escogieron ellos mismos para formar parte del cartel del festival madrileño. Tras muchas reflexiones, ya no solo hará falta “escribir a todos tus contactos, incluso aquellos con los que no hablas desde hace años u odias para que voten a tu grupo” o “colgar un vídeo en tu tablón de Facebook sacrificando una res con las iniciales del festival” para tocar sobre sus escenarios, sino que además los grupos deberán combatir en “una pelea a muerte entre todos los integrantes de las bandas aspirantes, que decidirá los finalistas”. Una decisión que consideran mas mediática y con mejor retorno, “vamos, que traerá más peña”.

La organización establece en el propio comunicado, que se podrá hacer uso tanto de manos, como de rodillas y piernas, pero que se aconseja traer preferiblemente “piedras grandes y cuchillos afilados” así como “pies de sombrilla, amplificadores o cualquier objeto contundente habitual en sus locales de ensayo”. Wake And Listen ha hablado con Holy Bouncer, una de las bandas contendientes, la cual nos ha comentado que se ven “con muchas posibilidades”, tras fichar los videoclips del resto de grupos, “y comprobar que la mayoría no tienen ni media hostia”. Eso sí, también han aprovechado para emitir una queja recordando que en cierto modo la convocatoria es injusta ya que “algunos grupos como Club del Río son un huevo, por mucha pinta de pacíficos que tengan“.

La decisión ha sido bien recibida por el publico, que solo ha lamentado la suerte de los cantantes solistas. También ha tenido buena acogida por parte de otros festivales nacionales e incluso internacionales, que se han sumado a la propuesta con iniciativas similares, convirtiendo a Madrid, por fin, en referente en materia de festivales. Así, el Sonorama desveló horas después que organizará “algo rollo Los Juegos del Hambre, pero en los maravillosos parajes de Aranda de Duero”, donde los votantes podrán donar comida y armamento a los contendientes mediante microtransacciones.

Los organizadores del Glastonbury, por su parte, han declarado que “todavía no tenemos ni puta idea de todos los grupos que tocarán en el festival, mucho menos de los que se apuntarán a nuestro concurso de bandas”, así que han optado por un formato distinto: “una batalla campal, en plan Braveheart, con mucho barro y cumpliendo con la tradición inglesa”.

La realidad supera una vez más a la ficción, y el mundo confirma la mítica frase de la popular serie Fame: “Buscáis la fama, pero la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar“.