Foto by Rolling Stone

Foto by Rolling Stone

Beady Eye debutó la pasada noche del jueves 13 de febrero en la ciudad condal para presentar su último disco “BE” (2013).

La noche empieza con una sala de Razzmatazz medio deshabitada y un público aclamando al quinteto barcelonés Stay. Los teloneros de la velada desprenden vitalidad y sus canciones hechizan a los espectadores y al protagonista de la noche, Liam Gallagher, quien les observaba con respeto desde la parte derecha del escenario. Entretanto, la sala se va llenando a cuenta gotas por un público nostálgico, treintañero y mayoritariamente masculino.

Antes de que Beady Eye salga a escena, la interminable espera se apacigua por suculentos sorbos de cerveza mientras suenan clásicos como “Town Called Malice” (The Jam) entre otros. Como buenos británicos empiezan puntuales. Los exintegrantes de Oasis entran entre aplausos y gritos, pero la aparición de Liam – vocalista del grupo –  fue la que provocó el estallido del público catalán. Se exhibe con arrogancia y vistiendo con una elegante y molona parka – apuesto que de su marca Preyy Green – y presumiendo de un corte de pelo al más puro estilo militar.

Arrancan el concierto con el primer tema de “BE”, “Flick Of The Finger” donde Liam brilla por sí solo, dejando al resto de integrantes de la banda en segundo plano. Se planta en medio del escenario con su presuntuosa y popular postura: brazos cruzados por detrás de la espalda, cuerpo inclinado hacia delante y sus labios besando el micro. Él es el foco.

IMG-20140214-WA0004

Combinan canciones de su último disco junto con temas de “Different Gear, Still Speeding” (2011), álbum debut que lanzaron tras la desintegración de Oasis y al que la crítica musical esclavizó en su momento. Durante media hora consiguieron asosegar el ambiente con temas como “Face The Crowd”, “4 letter Word”, “Soul Love”, “Apple”o “Iz Rite”. No interpretan las canciones y se muestran distantes, como si no tuvieran testigos frente a ellos.Logran atrapar de nuevo la atención del público con una de las canciones que más sonaron en los 90, “Wonderwall”. La cámaras y móviles, hasta entonces ocultos, aparecen para inmortalizar uno de los mejores momentos de la noche. Siguen con “Worlds Not Set In Stone”, “I’m Just Saying” y “Soon Come Tomorrow”.

La exaltación del ambiente vuelve a su cauce cuando la banda interpreta de nuevo otro clásico de Oasis “Cigarettes And Alcohol”. Le sigue “The Roller”,  su canción de mayor éxito y la que recuerda a sus raíces. Dejan sus temas más dinámicos y con más ritmo como “Bring The Light” y la apacible “Wigwam” para el final. Y,para culminar el directo, tocan un cover de los Rolling Stones “Gimme Shelter”. Una versión perfecta y una fórmula brillante para despedirse de Barcelona.

Aunque el directo de Beady Eye no brilló por su interpretación y se mostró apático ante su público, intentaron mostrar que son una nueva banda. Pero durante el concierto se confirmó que la mayor parte de los asistentes fue a verles por quienes fueron y no por quienes son.

Crónica y fotos by @nuprats