preguntas atencion al cliente

Decir que las personas que trabajan en los SAC (Atención Al Cliente) son héroes, quizás sería llevar las cosas demasiado lejos. Somos conscientes de ello. Sin embargo hay ciertos aspectos que no podemos dejar de tener en cuenta a la hora de quererles un poquito.

Cuando estás empleado en un SAC, tienes claro cada vez que empieza tu jornada que durante las siguientes ocho horas, el 95% de tus interacciones con el resto de la humanidad van a tener connotaciones negativas (quejas, problemas por resolver, faltas de respeto…). Aunque recibas llamadas con tonos amables y con una cordialidad aparente, siempre existe por parte del cliente una queja subyacente en ese diálogo (por eso te está llamando).

Así que en aras de vivir en un mundo en el que todos estemos de mejor humor, os proponemos unas interrogaciones que debéis haceros antes de iniciar un hipotético contacto telefónico con uno de estos servicios.

4 preguntas que debes hacerte antes de llamar a un Atención al Cliente

¿Eres Dios?

morgan freeman god

Si la respuesta es «sí», tienes otras cosas que hacer en vez de estar leyéndonos, aunque te entendemos porque esto es «Wake And Listen», estás enganchado y no puedes dejarnos por mucho trabajo que tengas.

Pero en el más que probable caso de que la respuesta sea “no”, tenemos noticias para ti. Te parecerá extraño, pero en ocasiones puedes equivocarte. Vivimos en una sociedad que castiga el error y lo convierte en un elemento de difícil admisión, pero debes asumir su existencia como parte de la belleza y del aprendizaje que conlleva la vida.

Es un golpe duro para nuestro orgullo de especie dominante en la Tierra, pero créenos: cuando realizas una compra o una operación “online” y no obtienes el resultado deseado es más que probable que el problema hayas sido tú. Los sistemas informáticos rara vez cometen errores, amig@. Por eso los programadores y profesionales relacionados con ello son la nueva aristocracia laboral.

Así pues, antes de levantar el teléfono para llamar a un SAC dejándote llevar por la ira más irracional, plantéate lo siguiente: puede (aunque puede que no) que el responsable de lo que ha pasado seas tú.

¿Quién hay al otro lado?

poltergeist

Posiblemente alguna vez lo hayas pensado, pero las personas que trabajan en atención al cliente no pertenecen a ninguna trama mafiosa internacional organizada y pensada únicamente con la intención de joderte. Son gente como tú, con gustos y vidas parecidas a las tuyas y que las más de las veces entienden el problema que tienes y hasta pueden empatizar contigo. Por eso tratan de ayudarte.

Hay que tener en cuenta que esas personas se dedican a transmitir un mensaje proveniente de la empresa para la que trabajan, literalmente no pueden hacer otra cosa que no sea eso. Así pues, es un craso error moral descargar contra ellos en forma de malas palabras o insultos la frustración que te pueda generar su respuesta. Sería equivalente a pegarle al repartidor porque alguien se dejó el extra de queso en tu pizza. Y tú nunca harías eso, ¿verdad?

¿He tenido un mal día?

mystic river

A tu equipo le han metido 5, tu pareja ha estado 20 minutos hablando en el portal con vuestr@ vecin@ modelo y tu jefe te ha obsequiado con otra de sus dosis de carácter bipolar que ha derivado en una charla sobre tu actitud en la oficina. Y ahora llegas a casa ¿y estos mamones se han equivocado al enviarte el producto que habías pedido? Se van a cagar.

Redirigir toda esa cólera hacia el trabajador que te va a atender en SAC, no es la mejor idea si tu deseo es que el Karma no te obsequie con más días como el de hoy. Además, piensa que esa persona también tiene su pequeño corazón y sus circunstancias personales (que por mucho que nos empeñemos en una sociedad de alienación laboral, no pueden dejarse en la puerta del trabajo).

Quien te está atendiendo puede que sea del mismo equipo que tú, no sabe con quién habla su pareja porque le dejaron ayer y su jefe, que comparte bipolaridad con el tuyo, es quien le obliga a darte esa respuesta que tanto te enfada.

Ten en cuenta eso y aprovecha para calmar tu espíritu solucionando los problemas con quien realmente te los crea.

¿Puedo apagar incendios con fuego?

orgullo de puma

Repetimos una de las premisas básicas: la mayoría de personas de los SAC quieren ayudarte.

Pero admitámoslo. En el ambiente general de paciencia y gentileza (real o fingida) que es el mundo de atención al cliente, seguramente existirá un grupúsculo de pequeñ@s hij@s de puta que a lo mejor no se esforzarán tanto por echarte una mano.

Así que si tu objetivo final es solucionar tu problema respecto al producto que hayas adquirido y te topas con uno de esos, sigue siendo mejor opción ser amable. Aunque solo sea por inteligencia estratégica. Está obligado a tratarte con buenas formas, pero esa persona tiene una posición de al menos un mínimo poder en lo que se refiere a tu compra. Puede ayudarte, pero si capta una falta de respeto por tu parte, puede que se le pasen las ganas de cambiarte la camisa roja que compraste “online” por aquella azul que mola mil veces más. Y aunque puedas aprovechar para insultarle en cuanto cuelgues, si quieres esa maldita camisa azul puede que exigirla de malas maneras acabe siendo contraproducente. Tú verás.

 

Debemos dejar claro que con todo esto no queremos dar lecciones morales a nadie, cada uno puede actuar como quiera. Eres libre de llamar a esas personas y tratarlas como tú crees que merecen.

Pero desde aquí creemos que es más fácil solucionar los problemas desde el respeto, sobre todo hacia las personas que no son culpables de lo que te pasa y que además están allí para ayudarte, como los SAC.

Puede que no estés de acuerdo y prefieras seguir reclamando tus derechos en forma de exigencias, pero recuerda: lo que no aprendas de Wake, te lo enseñará el Karma. Quien avisa no es traidor.

By Salsa Secreta